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lunes, 8 de marzo de 2010

Sederunt principes de Perotin

Como ya hemos visto, el organum es una de las primeras formas polifónicas de la música occidental. Surge en la Edad Media, cuando a una composición gregoriana, monofónica por definición, se le añade una línea melódica más grave, llamada vox organalis, a una distancia fija (a intervalo de cuarta o quinta, casi siempre), que se mueve en paralelo con la línea melódica gregoriana, llamada vox principalis. Este es el tipo de organum más básico, llamado paralelo o purum.


En el Ars Antiqua, el organum sufre una gran evolución: aparece el organum melismático, en el que una voz mantiene una nota mientras otra(s) hacen grandes melismas. Se escriben organa (plural de organum) a tres y cuatro voces y, con el fin de afianzar la polifonía, se aplican patrones rítmicos a las voces.

Perotin es un compositor medieval del Ars Antiqua, que trabajó en la llamada Escuela de Nôtre-Dame de París a principios del siglo XIII. Entre sus composiciones destaca el organum Viderunt omnes, un encargo para el día de Navidad del año 1198, y el organum Sederunt principes.



Sederunt principes es un organum a cuatro voces. Por tanto, es un organum quadruplum. La vox principalis es la más grave, que se encarga de mantener una nota para cada sílaba de la palabra Sederunt, mientras las tres voces más agudas realizan melismas. Por eso, es un organum quadruplum melismático. Se comprueba que el paso de una sílaba a la siguiente es muy lento, porque los melismas de las voces superiores son muy largos. Además, para ir juntas, utilizan patrones rítmicos en homofonía, por lo que, en realidad, es un organum quadruplum melismático medido.

La interpretación se hace con tres tenores y un bajo, interpretando este último la vox principalis. Por la definición de organum, es una obra vocal a capella. Pertenecía a una obra mucho mayor, cuya interpretación debía llevar unos 20 minutos. El texto está tomado del gradual (perteneciente al propio, recordemos) del día de San Esteban, patrón de la catedral de París. La voz tenor está tomada de la línea melódica con la que se cantaba la palabra Sederunt en el gradual.


¡Gracias a Víctor Barbero por su post! 
http://blog.victorbarbero.com/2007/11/18/sederunt/

viernes, 5 de marzo de 2010

Formas cultivadas por la Escuela de Nôtre-Dame

Organum

El organum es el primer esbozo de la polifonía partiendo del canto llano durante la Edad Media, en el que una línea profusamente melismática se superpone a notas de mayor duración que actúan como soporte armónico de la primera.

El organum parisiense de la escuela de Notre Dame, inicialmente a dos voces, solemniza generalmente el gradual o el Alleluia de la misa. Sólo la parte superior (voz organal), está compuesta, pues la voz grave (tenor), cita textualmente al canto llano (aunque como hemos visto en la clase anterior éste puede estar transportado). No se trata de una forma homogénea, a los pasajes polifónicos melismáticos suceden frases de canto llano monódico o pasajes en estilo de conductus.

Podemos preguntarnos si esta alternancia es únicamente funcional, es decir, para ganar tiempo y seguir el desarrollo de la misa o descansar, porque vocalizar es lento y fatigoso, o si algunos movimientos del canto llano sugieren al compositor los tipos respectivos de polifonía.

En el estilo melismático el tenor utiliza valores largos que a veces sobrepasan la respiración del cantor, por lo que conviene establecer pausas en el interior del grupo vocal, o confiar la ejecución a un instrumento sostenido, el órgano por ejemplo. Además, el tenor soporta una voz ornamental muy caprichosa y dúctil. El organum melismático -también llamado florido- más conocido se atribuye a Leoninus y a Perotinus.


Conductus


Composición latina medieval sobre una tonada popular o sobre una melodía original profana o religiosa, y sobre versos latinos, que pueden ser monódicas, como lo fueron en un principio, o polifónicas, como es el caso de las compuestas por Perotinus. En el segundo caso, las sílabas del texto suelen ser cantadas al mismo tiempo (canto homofónico, las voces van ritmadas idénticamente) por todas las voces.

A diferencia del organum, del discanto o del motete, el conductus polifónico no se realizaba sobre textos litúrgicos, y no se realizaba sobre canto llano o gregoriano, sino sobre cantus firmus.
En algunos casos, el cantus firmus escogido se interpretaba en notas cortas (quizás por su naturaleza melismática), con lo que el tenor se movía con más o menos la misma velocidad que las voces agudas.

El anónimo IV sigue atribuyendo a Perotinus la composición de conductus a tres y cuatro voces. Se trata de creaciones originales, sin préstamos del uso litúrgico.

No obstante, en el siglo XIII el conductus no dio materia para un repertorio anotado tan abundante como el motete. Y además la exigencia de estos dos géneros son contradictorias; el motete presenta una polifonía escalonada, donde el elemento contrapuntístico es preponderante, mientras que el conductus admite como hemos dicho una estructura vertical, monotextual, en la que todas las voces pronuncian las mismas palabras al mismo tiempo. De todos modos, el conductus será en el futuro una fuente fecunda, tanto para el motete como para la canción.


Motete
(del latín motetus, “pequeña frase”)

El motete se desarrolla en el siglo XIII, a partir de la clausula de organum (los compositores solían tomar un pasaje florido del canto gregoriano, transcribirlo en notas largas y añadir otras partes vocales encima) Por supuesto el organum continúa su camino, pero ya no es una forma de actualidad y el ámbito de investigación se desplaza hacia el motete y el conductus.

Como sucede con el proceso de constitución del canto llano, es posible evaluar la importancia del hecho lingüístico en la elaboración de esta nueva forma, pues el motete no es otra cosa que una cláusula adicional de palabras, llamadas según el vocabulario de la época “tropada”.

Las características principales del género eran el uso de más de un texto de forma simultánea, a veces en idiomas diferentes, así como la utilización de un segmento de canto gregoriano en la parte vocal más grave. Se dice que el resultado no era tan catastrófico como podríamos imaginar!!, pues el ámbito general era entre una quinta y una octava para las tres voces(normalmente), y la naturaleza de los textos y su tratamiento rítmico garantiza la percepción de las diferentes voces y mensajes literarios, llegando a ser el resultado espectacular.

En la corriente del siglo XIII el motete se va a desarrollar en tres direcciones diferentes: lingüística (transformación de los textos), rítmica (vida y muerte de los modos, ya que los polifonistas del Ars antiqua utilizaban un sistema de seis esquemas modales inspirados en teorías métricas antigua ) y estética (paso de la Iglesia al concierto, con predominio del aspecto profano de los textos, pues a finales del siglo adoptará la lengua vulgar y tendrá inspiración galante: se utilizará para cantar a la mujer amada, para celebrar la llegada de la primavera o expresar la pena de amor).

Alleluia nativitas


Un ejemplo de partitura realizada por Perotinus, autor de la escuela de Nôtre-Dame.

jueves, 4 de marzo de 2010

Los autores de Nôtre-Dame

Los músicos de la escuela de Notre-Dame pertenecen no como en etapas precedentes al círculo del monasterio, sino al de la escuela episcopal. Muy a menudo los compositores son chantres (dignidad de las iglesias catedrales, a cuyo cargo estaba antiguamente el gobierno del canto en el coro), sochantres y maestros. Los conocemos gracias a los nombres que figuran en los manuscritos o a través de alusiones más tardías recogidas en tratados, y van a ser tres sus figuras principales: el maestro Albertus, Leoninus y Perotinus.


El maestro Albertus
Chantre de la catedral, parece ser el autor de un conductus a tres voces que figura en el Codex calixtinus, manuscrito de Santiago de Compostela.

Leoninus (c.1163-1200)
Cantante y compositor francés asociado con las primeras composiciones de órgano y con el desarrollo de la polifonía.

Su identidad no está muy clara pero en el tratado conocido como Anónimo IV (1180) se describe a Magister Leoninus como el 'mayor compositor de organa' de su época. El musicólogo Voussemaker habla de Leoninus como de un creador de organa y autor de un gran libro de polifonía sobre el antifonario y el gradual del Magnus liber organi ("gran libro del organum") con cantos a dos voces en las partes solistas de los graduales, aleluyas y responsorios que se interpretaban en las festividades religiosas señaladas. Dado que en ninguno de los manuscritos musicales del Magnus liber organi aparece el nombre del compositor, parece que Leoninus formaba parte de un grupo de cantantes prestigiosos que interpretaban lo que había nacido como un arte improvisado.

El desarrollo del sistema de notación modal a finales del siglo XII garantizó la vigencia e influencia del Magnus liber organi y de su revisión (que consistían en sustituir las secciones de estilo florido por cláusulas de discanto) posterior a cargo de Pérotin, quien se encargaría de realizar la recopilación. Los organa atribuidos a Leoninus son de dos tipos: los escritos para tenor de canto gregoriano que apoyaba con notas largas a la voz aguda (al estilo de san Marcial de Limoges), o los escritos para dos voces que interpretan una melodía con el mismo ritmo, adoptando un estilo ya más moderno que apunta hacia la música medieval.

Perotinu s (1160-1230)
Compositor francés citado en el mismo tratado como optimus discantor, es decir, un excelente inventor de contracantos melódicos.

Se le atribuyen cuádruples u organa a cuatro voces, como es Viderunt y Sederunt, que datan de 1198 y 1199, y a tres voces como el Alleluia Posui adjutorium, Alleluia Nativitas que están consideradas como las primeras obras maestras de la música occidental y ponen de relieve la técnica del autor en cuanto al manejo de texturas, ritmos, formas y tonalidades y su capacidad de utilizar recursos complejos como el cambio de voces (precursor de la escritura imitativa, en donde el material pasa de una voz a otra). A Pérotin el Grande se le atribuye asimismo la composición de cantos no litúrgicos en latín que, junto a los de sus contemporáneos, inspiraron la creación del motete medieval añadiendo nuevos textos a las cláusulas.

Además, recopiló el Magnus liber de Leoninus, lo transcribió en una notación más actual, y le añadió cláusulas.

martes, 2 de marzo de 2010

El apogeo del estilo gótico (1160-1250)


La Escuela de Nôtre-Dame: introducción y marco histórico


Musicalmente, la escuela de Nôtre-Dame reemplaza a la de San Marcial, sin que sea posible históricamente establecer una filiación entre ambas.

Su creación y desarrollo coincide con el momento en el que comienzan las campañas de construcción de las grandes catedrales. Igualmente, se produce un desplazamiento del centro de atracción desde el Loira hacia el Norte, desempeñando París, ciudad embellecida y engrandecida por el Rey Felipe Augusto, una función referencial en todos los sentidos, apoyada en el prestigio de la Universidad, y el comienzo de la catedral en 1165.

La corriente musical de París, y Francia, al principio va a conocer una notoriedad extraordinaria e influirá decisivamente en toda Europa, como atestiguan las numerosas copias de obras encontradas mucho después en los más diversos manuscritos.

Esta escuela comprende dos periodos diferenciados por los estilos y formas musicales: la llamada época del organum (siglo XII), a la cual describe el historiador G. Duby como una época marcada por el doble signo de Dios y de la luz (reflejados en los organa a cuatro voces de Perotinus, destinados a las fiestas de Navidad y que parecen afirmar por sus vocalizaciones jubilosas:”Dios es luz”) y la época del motete (siglo XIII).

Mientras que París se movilizaba en torno a las catedrales y a las escuelas, en otras partes se desarrollaban las corrientes heréticas (formadas por miembros de un grupo cristiano surgido a partir de un movimiento que se oponía a la autoridad eclesiástica): alrededor de Lyon la herejía valdense y en el condado de Toulouse la cátara.

Ahora bien, el arte gótico, llegó a ser el instrumento principal y más eficaz de la represión católica. Esta defensa contra las asechanzas de la herejía condujo a comienzos del siglo XIII a una rigidez que se puede observar en el campo del formalismo, compartiendo también la música esta reacción, por lo que abandonará toda fantasía para concentrarse en la promoción de los modos rítmicos (seis modos rítmicos, cuyos nombres proceden de los pies poéticos griegos: troqueo y yámbico, entre otros), del estilo medido y las pequeñas formas musicales como el motete.